De Mingorrubio a la Gran Manzana: El Maratón de New York 2013

Parte 1

DEPORTEPERSONAL

2/16/2026

Hay momentos que se quedan grabados a fuego, y aunque han pasado más de 13 años, recordamos aquel Maratón de Nueva York de 2013 como si fuera ayer. Todo empezó de la forma más castiza posible: una tarde de junio, compartiendo unos botellines en el campo de fútbol de Mingorrubio (El Pardo) tras una ruta en bici. Entre risas y descanso, surgió el reto: "¡¿ A qué no hay huevos para hacer la maratón de New York?!"

Ese fue el chispazo. En LAC BIKE creemos que los grandes proyectos nacen de esa mezcla entre pasión y una visión de futuro, y aquel viaje fue, sin duda, una de las semillas de lo que somos hoy.

La Aventura en Familia

No quisimos ir solos. En esta locura nos acompañaron Adrián, que con 14 años se convirtió en nuestro traductor oficial, y nuestra hermana Maribel. Cruzar el charco para enfrentarse a los 42 kilómetros más famosos del mundo es fuerte, pero hacerlo rodeado de los tuyos lo hace inolvidable.

Nos alojamos en el Hotel Roosevelt (East 45Th St Madison), un lugar al que siempre juramos volver. El primer día fue una inmersión total en el ritmo frenético de la ciudad, tratando de vencer al jet lag mientras le enseñábamos a Maribel y Adrián los rincones icónicos de Manhattan como la Grand Central Terminal, el edificio Chrysler, el Empire State Building, la sede de la ONU, Radio City, Times Square, la 5 th Avenue...

Entre Central Park y la Quinta Avenida

Como buenos apasionados del deporte, al día siguinte no podíamos faltar a la tradición de madrugar para soltar piernas por Central Park. Al terminar, el destino nos tenía preparada la primera gran sorpresa del viaje: de regreso al hotel, nos encontramos con una Quinta Avenida totalmente vacía de coches y, por momentos, incluso de gente.

La mítica avenida estaba cortada para una carrera de unos 5 km que atraviesa Manhattan hasta la línea de meta del maratón, permitiendo que tanto corredores como acompañantes y cualquier persona que se apunte compartan el asfalto en una atmósfera eléctrica. Fue uno de esos momentos mágicos donde la ciudad se detiene, permitiéndote disfrutar de la esencia del lugar de una forma activa y diferente, algo que hoy intentamos transmitir en cada una de nuestras experiencias por el Valle del Lozoya.

El Espíritu LAC BIKE

Ese viaje nos recordó que el verdadero lujo está en lo esencial y en la conexión con el entorno, ya sea corriendo por los puentes de Nueva York o pedaleando por la naturaleza. En LAC BIKE, buscamos replicar esa sensación de logro y de "conectar con la naturaleza" que sentimos aquel primer domingo de noviembre de 2013.

Hoy, cambiamos las zapatillas de running por nuestras e-MTBs de última generación, pero la meta sigue siendo la misma: crear recuerdos inolvidables y compartir momentos únicos.

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